El numerito empezó tarde porque los exponentes no habían llegado (Monsi que estaba nombrado en la invitación no pudo asistir porque seguramente asistió a otra presentación de un libro allá por los rumbos coyoacaneros en la casa Domec) y cuando llegaron y empezaron a leer sus ponencias acerca del libro, el público se dividió enre los que querían escucharlos y de pilón salir en la tele y los que se arrinconaban en el otro lado de la sala para platicar, fumar y beber en sus copas de colores.
Lo peor del asunto es que cuando cada exponente terminaba de leer, todos, absolutamente todos aplaudían.
Entre la gente bonita se encontraba nadamas ni nada menos que la hija del señor Diaz Ordaz que yo creo que nadmás fue para que los periodistas la retrataran, el señor Nacho Toscano que la neta es poca madre porque andaba viendo por todos lados y andaba saludando a todo mundo, también estuvo Gabriela Vargas (?) que fue una de las que habló del libro y que hasta a San Agustín metió en su cuartilla.
En fin a lo que quiero llegar es al punto del medio que es francamente asqueroso, la gente que va a las presentaciones de los libros es pura gente snob que tiene harta lana y que poco le interesa la literatura o el arte, y que asiste a esas presentaciones nadamás porque es el evento social de la semana y porque es bien schic platicar con la hija de Lopez Portillo mientras tomas una bebida extravagante de color azul en una megacopa.
Y total que así esta de nefasto el asunto, mientras la gente rica se da aires de ser intelectual porque tiene acceso al arte y a la literatura con facilidad, el resto de la gente ni se entera de esas cosas porque simplemente no pueden preocuparse por algo que no da de comer.





